Comúnmente, al hablar de inteligencia, se hace referencia a
la inteligencia lógico-matemática. Se dice -Qué niño tan listo, mira que ya
sabe contar–. Esta relación se mantiene incluso hasta niveles profesionales, dónde
me ha tocado conversar con personas formadas en ciencias sociales o administrativas
y escuchar el comentario de – es que yo no fui tan listo (a), por eso me decidí
por esta área-. Considero que con el pasar de los años esta asociación entre
el término inteligencia e inteligencia lógica-matemática se está disolviendo poco
a poco gracias a la difusión extensiva de investigaciones y propuestas como la
de Howard Gardner (1983) sobre inteligencias múltiples.
Y es que la realidad es que todos nacemos
con mayor predisposición a ciertas habilidades, ciertos talentos. Influye
también en gran medida el contexto social y económico en el que te desenvuelvas.
Todo en su conjunto, con el paso del tiempo, te va haciendo más apto para
desarrollar determinadas actividades que desembocan en alguna profesión u
oficio.
La inteligencia predominante es la que se
desempeña como el bastión de tu vida, sin embargo, debemos ser conscientes que
todos somos capaces de trabajar en el desarrollo y mejora de nuestras múltiples
inteligencias.
En mi
caso, la inteligencia de mayor prepoderancia, es la lógico-matemática, lo cual tiene
mucho sentido, siempre me ha gustado resolver problemas y trabajar con números.
Actualmente, para mi profesión es imprescindible, sin embargo, la puedo mejorar solucionando
acertijos, practicando con juegos de destreza y sobretodo, trabajando cálculos mentales
porque, debido a la inmediatez, el empleo de calculadora es extendido.
Mi segunda inteligencia según el test de la
UAEH, es la naturalista. Aunque me gusta la ciudad debido a las oportunidades que
ofrece, prefiero la naturaleza y el campo. Soy amante del
senderismo y soy consciente del cuidado que se debe brindar tanto a plantas como animales. Para seguir fomentandola, considero viable incluirme en campañas de
reforestación y practicar buceo.
Por lo regular, me gusta trabajar solo y reflexionar
sobre cada aspecto de mi vida. Para mejorar mi inteligencia intrapersonal,
puedo seguir trabajando en mi autoconocimiento y practicar yoga y meditación.
De acuerdo con los resultados del test, el
porcentaje de los demás tipos de inteligencia es muy similar y aún falta
mucho para alcanzar el nivel de mis inteligencias dominantes. Es por ello que
para mejorar mi inteligencia lingüística, mejoraré mi comunicación oral, narrar
historias desde mis propias palabras y desarrollar ensayos sobre temas de mi
interés. Para trabajar la inteligencia cinestésica-corporal, además de seguir
en el atletismo, trataré de mejorar mis habilidades y coordinación para el
baile, además de practicar natación.
Mi inteligencia visual-espacial se vería
aumentada si practico el dibujo en 3D, calcular distancias, alturas
y profundidades, incluso solo como un pasatiempo. Una actividad que me ayudaría y que
incluso considero puede llegar a ser un hobbie, es el armar modelos a escala.
Las dos inteligencias con menor ponderación
según el test, son la musical y la interpersonal. Claramente la inteligencia
musical la mejoraré aprendiendo a tocar un instrumento como la guitarra, que
dentro del baúl de propósitos, ha estado guardada por mucho tiempo. Por otra
parte, respecto a la inteligencia interpersonal, considero que siempre he sido
muy empático al tratar con las demás personas y siempre respetuoso de sus ideas
y opiniones, sin embargo, para mejorarla, considero que sería bueno conocer a más
personas y participar en debate y foros.
El desarrollo de las inteligencias múltiples está condicionado al entorno en el que has crecido y de
las decisiones que has tomado, todo de la mano del propio conocimiento que se tenga de las mismas. Una persona puede sobresalir con una particular inteligencia;
por ejemplo, un atleta o un científico pueden ser muy buenos en su actividad, sin embargo, si no trabajan en el desarrollo del resto de inteligencias, los demás aspectos de su vida no serán igual de exitosos.
Como seres humanos integrales que somos, nos corresponde
desarrollar plenamente cada una de nuestras habilidades e inteligencias para
alcanzar el máximo potencial que todos llevamos dentro.

Hola Roberto. Muy buena reflexión, en mi test también salió como más alto el conocimiento o inteligencia lógico-matemático y las mismas que tú en más bajas; musical e interpersonal.
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